jueves, 23 de febrero de 2012

Havana Times: VERDE VERDE, de Pineda Barnet

22-feb-2012

"Verde verde" se presentó en el cine Club Diferente.

Por Irina Echarry

El espacio Cine Club Diferente lleva casi cuatro años promoviendo el audiovisual comprometido con la diversidad, y el 14 de febrero por primera vez tuvo un estreno cubano:Verde Verde, la última película de Enrique Pineda Barnet.
En la cola para entrar al cine 23 y 12 algunas personas comentan que no les gustó, el filme ya se ha difundido clandestinamente de memoria en memoria.

Un hombre de unos 45 años no la pudo terminar de ver: está muy grotesca, muy desagradable. Sin embargo un gay dentro del cine exclama: es basada en la vida real.
Y si nos ponemos a pensar ninguno está equivocado, es que la “vida real” es desagradable por eso inventamos falsedades que la disfracen.

Pero Pineda Barnet no cree en falsedades ni disfraces, así que Verde Verde provocará una explosión de comentarios, unos más subidos de tono, otros más convencidos de la necesidad de tocar el tema de la homofobia y la violencia masculina.
Odio, frustración, rechazo a lo diferente, amor, sexo, violencia, hay de todo esto en la película, pero lo que despunta es el miedo.

“El miedo. Mira que el miedo acaba con la gente. La gente se paraliza con el miedo” reflexiona uno de los protagonistas. Con esta frase Alfredo justifica la trama.
Es el miedo a lo desconocido el que provoca rechazo. El miedo a reconocerse en el otro, a sentirse despreciado, humillado, perseguido.

Es el miedo el que prohíbe el disfrute, el que crea estereotipos. El otro personaje, Carlos, dice: “yo no le tengo miedo a ná,” reafirmando con estas palabras su profundo miedo a la vida.
Pero lo que más repite Carlos, es “yo soy un hombre.” Lo repite hasta el cansancio luego de entrar a la casa de Alfredo, de jugar con las palabras, de bailar juntos, y luego de tener sexo con él.

Carlos, ahogado por el remordimiento, teme que sus amigos se enteren y toma una decisión drástica.
Al finalizar la proyección, como siempre en el cine club, tuvo lugar un debate en el que todas las opiniones fueron favorables a pesar de que los comentarios en la calle tienen otro matiz.
Para el cineasta Tomás Piard: “es la película más honesta que se ha hecho en todo el cine revolucionario. Es la más revolucionaria. La más valiente… Es una película sobre la libertad.”

Alguien pensó que era “la historia de la pasión, de lo que pudo haber sido una historia de amor si no estuviera marcada por los prejuicios,” y sentenció: “es una película necesaria.”

Una adolescente de 16 años llamada Lauren contó que Alfredo defiende su derecho a no ser discriminado porque lo importante “más allá de que te gusten los hombres o las mujeres es que seas una buena persona y hagas buenas cosas en la vida.”

Mariela Castro reconoció que es una obra de arte en todos los sentidos, y resaltó el manejo de los símbolos.
“Es una historia tan antigua llevada a la realidad actual, con una problemática compleja por lo escondida que está.” Mariela llamó la atención sobre los actos violentos contra los gay “no es un problema local, es un problema mundial”, y siguió diciendo que en Cuba estos casos no son considerados crímenes de odio, sino crímenes pasionales.

Entre otras opiniones alguien resaltó que la cinta refleja la violencia de género del hombre hacia el otro hombre (lo que la sociedad exige de ellos) y sobre sí mismo (el control para lucir como hombre ante la sociedad).
Analizando más la forma que el contenido hubo quien disertó sobre su carácter renovador del lenguaje del cine cubano y la importancia de la obra pictórica de Rocío García, casi otro personaje dentro de la cinta.

Ya que se trataba del Cine Club Diferente hubiera hecho falta una opinión diferente, como las que se escuchan en la calle. Alguien que hablara de que la historia está forzada, que los personajes fueron construidos sobre estereotipos (el gay inteligente, dulce, amoroso; la transición de Carlos “el machito” es muy predecible) o que los diálogos no son verosímiles y el personaje de la Dama Seductora queda fatal.

De haber sucedido esto se habría cumplido el reclamo del director quien antes de comenzar el filme dijo: “échennos con el rayo.”

Fuente: Havana Times