domingo, 26 de febrero de 2012

Teresa de Jesús Montoya sobre el filme "Verde verde", de Enrique Pineda Barnet

para Enrique

Mi adorado Enriquito...qué deseos tan grandes de ver Verde verde y de verte a ti!!!! Por fin,¿cuándo vienes?. Sería maravilloso ver la película juntos...bueno, lo dejo a la vida, pero avisa!
Yo estoy feliz por ti, pues más allá de que te apoyen o no lo suficiente (o te "des-apoyen") en algunos casos, lograste hacer una obra que creo te debías a ti mismo y se le debía al cine y a un grupo humano (ya encasillar me cae muy mal) muy maltratado y muy auto-castigado también, sin que nadie haya podido dar una verdadera explicación coherente que justifique semejante abuso y autoflagelación.

Supongo que como cada cosa cae cuando debe y donde debe, era este el momento para hacer semejante película: había que tener muchas vivencias, conocer bastante al prójimo, haber reflexionado mucho, haberse equivocado mucho también y haberse perdonado, ser un hombre y un artista forjado- entre muchos otros requisitos- para que semejante empeño en el que te metiste saliera victorioso...debes estar orgulloso de este bebé - tan querido como los otros, imagino-, pero que trae consigo la sabía carga de tus años dorados...

En fin, orgullosa de ser tu alumna y amiga, celosa de no estar en tus proyectos, verde de ansiedad por sentarme delante de la pantalla y esperanzada de que sea pronto...y segura, muy segura, de todos el éxito que cosechas y los que vendrán, aunque curiosamente sé que la trascendencia que esperas no son los reflectores de una premiere, sino algo más profundo, salvaje e necesario: penetrar el alma de los hombres.

Te beso y abrazo fuerte:
tt

Miami, 21 de febrero de 2012