lunes, 29 de octubre de 2012

Felicidades Enrique


Por Ana Busquets Fariña

Sería difícil tratar de resumir la vida y obra de Enrique Pineda Barnet en unas pocas líneas. Quizás pudiéramos empezar diciendo que, mientras escuchaba un discurso de Fidel, allá por 1961, en que este pedía maestros voluntarios, decidió ser el primero en enrolarse en esta hermosa tarea de enseñar y, desde entonces, no ha parado de hacerlo.

De ahí que Enrique, además de guionista, crítico, periodista, actor y director de documentales y largometrajes de ficción, es, ante todo, maestro.

Ha ejercido, como pocos, el magisterio, porque lo ha ejercido sin descanso y desde el corazón.

Su huella está presente, no solo en incontables expresiones de la cultura cubana, sino en todos aquellos que, de una forma u otra, hemos recibido su desinteresado apoyo.

Vinculado al cine y al teatro desde muy joven, fue fundador de la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo y ha incursionado por casi todas las manifestaciones artísticas. Actor de teatro, radio, televisión y cine. También escritor de piezas teatrales, de danza, ballet, poesía, novela, cuento, y textos musicales. Recibió en 1953 el Premio Nacional de Literatura Hernández Catá.

 Fungió como asesor de filmes tan importantes como Quemada, de Pontecorvo y Tierra en Trance, de aquel cineasta irremplazable llamado Glauber Rocha.

Se ha desempeñado como jurado y ponente en diversos eventos cinematográficos en América Latina, Europa y países árabes, y ha impartido cursos, seminarios, maestrías, talleres, dictado conferencias, publicado obras y exhibido filmes en Universidades e Instituciones Culturales por todo el mundo.

Como director cinematográfico posee una obra importante en la que destacan documentales como David(sobre la breve e intensa vida de Frank País) , o Giselle, este último un tratado sobre ballet considerado único en su tipo; y en su obra de ficción se destaca un filme dedicado a todos los que hicieron y hacen posible nuestro teatro, una especie de rescate impostergable de nuestra tradición teatral y musical por tanto tiempo olvidadas , me refiero a La Bella del Alhambra, por el cual obtuvo incontables premios, entre ellos el Goya a la mejor Película extranjera.

Ha obtenido premios y reconocimientos en importantes festivales en todo el mundo por su trabajo documental.

Fue merecedor del Premio Nacional de Cine 2006 por toda su obra cinematográfica.

Este 28 de octubre Enrique llega a su cumpleaños 79 seguramente soñando con proyectos que aún le faltan por materializar. Llegue a él, junto con nuestra felicitación por esta fecha tan señalada, el agradecimiento por todo aquello que nos ha entregado y nos sigue entregando de manera desinteresada, aquello que califica entre los valores más preciados del ser humano: su enorme talento.


Fuente: Cubacine. Foto: Paco Bou